A un año del crimen de Sonia Cerpa, el flagelo femicidio no cesa en el país

A un año del crimen de Sonia Cerpa, el flagelo femicidio no cesa en el país
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Las dos menores que presenciaron el terrible homicidio en Dos Hermanas están al cuidado de su tía, que tiene la guarda. El detenido espera juicio con prisión preventiva.

Cuando el 23 de febrero del año pasado se informó la detención de  Valdir “Cuerero” Prestes, todos en Misiones -y muchos en el país- sabían de quién se trataba. Habían visto su foto y se habían informado que era un prófugo de la Justicia brasileña pero, sobre todo, tenían presente que se lo acusaba de haber asesinado brutalmente a su ex pareja en la localidad de Dos Hermanas.

Hace exactamente un año, Sonia Cerpa (40) fue atacada con un puñal frente a sus dos hijas de 6 y 2 años, mientras estaba en su casa en horas de la mañana. Según la investigación, el brasileño llegó dispuesto a todo e intentó herirla con una pistola, pero falló y sacó el arma blanca. Las pequeñas corrieron al monte, donde se ocultaron por varias horas, y luego pudieron contar lo ocurrido.

La mujer murió desangrada en el lugar y la brutalidad de su muerte fue tal que la autopsia no pudo establecer cuál fue la herida mortal.

El hecho se convirtió en el primer femicidio del 2020 en la provincia – 6 en total y 2 vinculados- y hoy se recuerda en medio de un contexto de mucha sensibilidad y demanda social, lo que demuestra que se trata de un flagelo que no cesa: en todo el país hubo ayer marchas contra la violencia de género motivadas por el crimen de Úrsula Bahillo (18), joven asesinada en la localidad bonaerense de Rojas por su ex pareja, el policía Matías Martínez (25).

En Posadas, la manifestación se concretó en la plaza 9 de Julio e inició a las 17. Por otra parte, se espera que a las 14 de hoy haya una movilización en la plaza de Dos Hermanas para recordar el femicidio de Cerpa.

Estado de la causa

Blanca Núñez, abogada de la familia Cerpa, lamentó ayer que la violencia más extrema contra la mujer siga teniendo números tan alarmantes, que marcan un femicidio cada 29 horas en Argentina. “Ocurren femicidios que algunos lamentablemente quedan como un hecho más y otros generan conmoción a nivel nacional, por lo que no debemos bajo ningún concepto aceptar y sólo dejar que sigan aumentando las estadísticas”, enfatizó.

Núñez opinó que, si bien se trató de un gran avance la incorporación de la figura de femicidio al Código Penal en 2012, “como sociedad tenemos que plantearnos seriamente toda la cuestión de violencia familiar, especialmente la violencia de género. Como medida urgente creo que se tendrá que implementar una educación enfocada en estos temas, los casos siguen aumentando, entonces creo que la condena solamente en sí no es suficiente. Hay que tratar siempre en la prevención”.

Puntualmente sobre la causa que investiga el crimen en Dos Hermanas, la letrada expresó que luego de un año de  pandemia -que retrasó todos los procesos judiciales-, la investigación llevada adelante por el Juzgado de Instrucción Dos de Eldorado está muy avanzada y “hay muchas pruebas en el expediente”.

“Se tomaron las declaraciones testimoniales de varios testigos, también la Cámara Gesell a los dos menores hijas de Sonia”, expuso. Como informó oportunamente este medio, en agosto del año pasado la jueza Nuria Allou dispuso la prisión preventiva de Cuerero por el delito homicidio calificado por femicidio.

También a los seis meses del crimen se resolvió la situación de las dos pequeñas que presenciaron el ataque a su madre y se convirtieron en una de las más afectadas por el crimen. “Están bien, están con su tía materna, quién tiene la guarda provisoria que después de seis meses logró gestionar. Ya está cobrando la Asignación Universal de las menores y eso es de ayuda para ellos”, amplió Blanca.

“El peor año”

“Fue un año muy terrible, para mí fue el peor de los años de toda mi vida por la pérdida de mi hermana.  Vemos en la tele como todos los días matan a una mujer, pero jamás uno piensa que nos puede tocar a nosotros. Somos una familia numerosa, muy grande y unida que vivimos en el interior”, añadió Roberto Cerpa, uno de los hermanos de la víctima.

El crimen de Sonia afectó mucho a la familia y también quebró a un pueblo entero, que luego conoció con sorpresa el terrible pasado del presunto femicida, hasta el momento un vecino misterioso y para muchos desconocido. Es que el intercambio de información con las autoridades brasileñas reveló que el hombre tenía un pedido de captura en su país por fugarse de la Penitenciaria Montenegro, en Río Grande Do Sul, donde cumplía una condena por abuso sexual desde el año 2016.

Historia

Cuerero y Sonia habían mantenido una relación sentimental y de convivencia durante más o menos un mes, luego de que la mujer terminara la relación con el padre de sus hijas, Arseli De Lima. Sin embargo, los constantes hechos de violencia de género y las pésimas condiciones en las que vivía hizo que vuelva a su hogar. Así, la relación con De Lima se restableció.

Fue este último quien encontró a la mujer tendida y desangrada en el patio luego de volver a trabajar cerca del mediodía del trágico día. El lugar del hecho es una chacra a la altura de la ruta provincial 18, en una zona rural a la que se accede por caminos de tierra.

El día del crimen los efectivos de la Unidad Regional XII de Bernardo de Irigoyen tuvieron que trabajar con las complicaciones de la lluvia y la poca señal de en la zona. Eso, sumado a que el hecho había ocurrido bien temprano, le dieron una ventana al brasileño para que pueda escapar y mantenerse en condición de prófugo -algo de lo cual sabía y mucho- durante seis días.

Se descubrieron campamentos en el monte e incluso se detuvieron durante algunas horas a personas acusadas de ayudarlo a esconderse. El despliegue policial fue muy amplio en la zona Norte de la provincia y los familiares de Sonia estuvieron a la par de los policías en investigaciones y patrullajes.

La aprehensión se concretó en el paraje Piñalito Sur, a unos 40 kilómetros de San Pedro y más cerca de Dos Hermanas. Los civiles que acompañaban las diferentes comisiones de la Unidad Regional XII fueron los primeros en visualizarlo y en esa instancia se produjo un enfrentamiento que terminaron por valerle varias lesiones al acusado, que estuvo internado durante varios días y sufrió serias complicaciones en su evolución.

El responsable de la detención fue Gustavo Cerpa (23), hermano de la víctima que incluso estuvo detenido una noche por el hecho. En diálogo con El Territorio una semana después del hecho, contó en su momento que esas horas en la celda fueron las primeras en las que pudo dormir, debido a que los días de búsqueda ni él ni sus cercanos descansaron ni se alimentaron correctamente.

Al respecto, el joven indicó que “éramos muchos los que estábamos colaborando con la Justicia porque conocemos la zona, que es de mucho monte y de muchas hectáreas, conocemos a la gente del lugar” y recalcó que “nunca pensamos en hacer justicia por mano propia, aún sabiendo que es un tipo muy peligroso, que se había escapado de una cárcel de Brasil y que era capaz de hacer cualquier daño con tal de escaparse. Sólo queríamos que esté preso y que la Justicia se encargue de él”. 

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