Femicidio en el motel: la pareja tenía una prohibición de acercamiento

Femicidio en el motel: la pareja tenía una prohibición de acercamiento
Compartir

En medio de una conflictiva separación, ambos habían sido notificados por la Justicia de que no podrían acercarse. La medida se inició en septiembre y vencía en marzo

La conmoción por el femicidio de Natalia Castro (41) en Posadas continúa mientras las investigaciones policiales y judiciales avanzan, a la espera que el presunto asesino del motel, Mario Maidana (42), se recupere. Anoche el hombre continuaba internado en grave estado.

Por otra parte, por orden de las autoridades del Juzgado de Instrucción Tres de Posadas, Fernando Verón, el cuerpo de Castro fue entregado a sus familiares a las 17, luego de la correspondiente autopsia realizada por el Cuerpo Médico Forense del Poder Judicial.

Castro y Maidana tenían dos hijos en común, ambos mayores, según pudo reconstruir ayer El Territorio en base a fuentes que intervienen en la investigación. Habían estado casados y se inició un proceso de separación ante un Juzgado de Familia, se detalló.

En este contexto la mujer había abandonado la casa matrimonial para instalarse en lo de sus familiares y Maidana se había quedado en el domicilio junto a sus hijos.

El dato de relevancia que surgió a la hora de reconstruir la historia de ambos es que esa separación no había sido en buenos términos y que se registraron diversos hechos de violencia. Por esta razón la Justicia había determinado una restricción de acercamiento mutua en septiembre del año pasado.

Ambos fueron notificados de la ésta, que regía hasta marzo de este año. Sin embargo queda claro que no la cumplieron y se seguían viendo habitualmente. Como se dijo en la víspera, el encargado del establecimiento declaró que eran clientes habituales del motel donde ocurrieron los sangrientos hechos y que siempre llegaban caminando.

Más allá de este panorama, la continuidad de la instrucción depende de la recuperación de Maidana, quien anoche continuaba en el sector de terapia intensiva del Hospital Favaloro de la ciudad capital. Las fuentes expresaron que se encontraba estable, en coma inducido.

Si el hombre se recupera, deberá ser imputado por el femicidio en audiencia indagatoria, instancia en la que tendrá la posibilidad de dar su versión de los hechos o bien abstenerse de declarar. Caso contrario, si pierde la vida -es una posibilidad que no se puede descartar-, el delito quedaría extinto y la causa se cerraría.

El hecho

Como informó este medio, el hecho fue descubierto cuando faltaban 30 minutos para que llegue la medianoche del jueves en el establecimiento ubicado en la intersección de las avenidas López y Planes y Monseñor de Andrea. Efectivos de la Unidad Regional II se dirigieron al motel Deseos luego de una llamada al 911.

Según los datos que pudo constatar este matutino, un empleado del lugar, conocido como Diego B., manifestó a efectivos de la Policía de Misiones que una pareja, que eran clientes habituales, habían ingresado a pie al hotel transitorio aproximadamente a las 15 del miércoles, pagando en una primera instancia dos horas de alojamiento en la habitación número 4.

Luego, ya pasada la hora pagada, el sujeto volvió a llamar al empleado del albergue y abonó hasta las 23.

En este marco, antes de haber culminado el período pagado, el trabajador del sitio se volvió a comunicar con la pareja para saber si iban a abandonar el cuarto o extender nuevamente su permanencia.

Para eso se dirigió a la habitación y en ese momento logró observar sangre en la mano del agresor, sin escuchar ni ver a la mujer que había ingresado con él. Ante esta alerta, el trabajador solicitó presencia policial.

Al llegar al complejo, los uniformados golpearon la puerta de la habitación donde se encontraba la pareja, sin obtener respuestas.

Ante esto, observaron a través de la ventana manchas rojizas esparcidas en el piso de la habitación.  Ante este terrible panorama se puso en conocimiento a un oficial superior y a las autoridades de Verón, quien se trasladó al sitio y siguió de cerca las actuaciones de rigor.

Una vez que el oficial llegó al lugar, se realizaron trabajos de rigor por parte de la Policía Científica.

Ya dentro del lugar, encontraron a ambas personas inconscientes en el baño. En ese momento, los oficiales presentes se dieron cuenta de que la mujer  ya se hallaba sin signos vitales presentando heridas en la zona del cuello. Por otra parte, el agresor estaba inconsciente pero con vida, por lo que fue trasladado de urgencia primeramente al Hospital Madariaga.

Según pericias practicadas en la escena, la muerte de la mujer habría sido provocada con una botella de cerveza que le produjo varios cortes, los cuales no fueron profundos, por lo que el femicida prosiguió a su estrangulamiento.

FUENTE: EL TERRITORIO

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.