Transportistas y fleteros asfixiados ante constante suba de combustibles

Transportistas y fleteros asfixiados ante constante suba de combustibles
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Los costos del rubro siguen aumentando sin freno, pero los empresarios no pueden trasladarlos totalmente al precio del servicio. Se registran demoras en las entregas.

Desde ayer, las pizarras de las estaciones de servicio nuevamente marcaron una suba en el precio de los combustibles. Aproximadamente un 7 por ciento es lo que aumentó la petrolera estatal YPF primero, seguida por las demás firmas como es habitual.

Se trata del quinto incremento que se produce en lo que va del año, pero no será el último. Es que desde la misma YPF adelantaron que se aumentará un 18 por ciento el valor de las naftas en los próximos tres meses.

El aumento escalonado fue confirmado durante la semana pasada por presidente de la petrolera, Pablo González, y el CEO, Sergio Affronti, al presentar el plan de inversiones de la compañía. Según argumentaron, el incremento será para mejorar la rentabilidad de la compañía, que estuvo afectada por la devaluación, la inflación y la suba del valor del barril de petróleo, su principal insumo.

 Con este nuevo aumento, los valores aproximados que se comenzaron a manejar en la provincia son: Nafta Súper $84,60, Infinia $96,30, Diésel 500 $79,40 e Infinia Diésel $95.

Esta situación indefectiblemente influye en el precio de todos los demás productos, como alimentos, medicamentos, artículos de construcción, etcétera, principalmente en las provincias- como Misiones- alejadas de los grandes centros urbanos.

En este sentido, justamente el sector que más sufre las subas incontroladas de combustibles es el de transporte y logística, cuyos costos se basan totalmente en el valor de las naftas.

Tal es la influencia que tiene este escenario por sobre el rubro (fletes y distribución de productos) que muchos transportistas prefieren aguardar varias entregas juntas en vez de trabajar solamente de a un cliente por vez. Esto hace que muchas entregas se vean demoradas, puesto que los choferes esperan tener el transporte lleno con diferentes pedidos antes de emprender viaje.

A todo esto se suma la suba en los costos que termina en un incremento en el producto final, con impacto directo en el bolsillo de los consumidores; razón por la cual algunas cámaras, como la de Confederación General Empresaria de la República Argentina (Cgera), solicitaron un control sobre la forma en que se están dando los aumentos.

Precios

Nicolás Oberman, gerente coordinador de la Asociación Misionera de Transporte de Carga (Amitrac), afirmó que el transporte no es ajeno a la situación en la que está inmersa el país,  “por el contrario, es el que más sufre porque cada aumento de combustible impacta de manera directa en los costos”.

“Sin ir más lejos, para contextualizar, transportar mercadería en febrero costó 6,3 por ciento más que en enero”, destacó asimismo en diálogo con periodistas.

De igual manera, manifestó que “en lo que va del año tuvimos un aumento en el costo del transporte de más del 11 por ciento. Mientras que de agosto hasta ahora, más de 15 pesos aumentó el gasoil”.  En ese orden de cosas, apuntó que aunque los valores van aumentando, el transporte sigue estando atrasado con respecto a las subas que hubo en los costos fijos.

 “El combustible puede aumentar tres veces en un mes como pasó en enero y los costos recién se ven aplicado en el cuarto aumento; no se puede hacer tan reactivo y directo, aunque sería lo correcto, porque o sino no se puede trabajar directamente, hay mucha competencia”, dijo.

Al tiempo que recordó que el 80 por ciento de los negocios de transporte en Misiones pertenecen a empresas familiares, muchas veces conformada por padre e hijo con camiones propios que buscan en ese rubro conseguir el sustento.

Temen quiebras

En la localidad de San Pedro, los combustibles se elevaron más de nueve pesos por litro desde las primeras horas de ayer.

Esto generó preocupación e incertidumbre en el sector productivo, sobre todo en las pequeñas empresas que se dedican al transporte y a los fletes, que pasan a contar con un margen de ganancia mucho menor  y deben ajustarse para no ir a la quiebra total del negocio.

Ante este panorama, los comerciantes anticipan una importante suba en los precios de todos los rubros y las distribuidoras ya comenzaron a pasar las actualizaciones en la lista de valores, lo que disminuye de forma considerable el poder adquisitivo de los vecinos.

Si bien los comerciantes se adaptan a los nuevos valores de las mercaderías, existen algunos rubros que deben seguir ofreciendo el servicio al mismo precio para no quebrar porque además de la inflación abrupta que existe deben luchar contra la competencia desleal.

“Nuestro rubro es de cosecha y flete de la yerba mate, es muy grave el impacto del aumento de los combustibles. Nosotros no podemos aumentar el precio de nuestros servicios, trabajamos a pérdidas porque si aumentamos el valor algunos colonos optan por lo más barato en negro”, indicó Jorge Alvez, de Transporte Jorgito.

En el mismo rubro, una empresa de transporte de pasajeros manifestó enorme preocupación porque deben mantener el valor de los pasajes ante un combustible que aumenta de forma descomunal. 

Algo similar ocurre en Jardín América, donde José Luis Frik se dedica a realizar fletes desde esa localidad hacia cualquier punto de la provincia. Su hijo Gustavo realiza la misma actividad pero solamente dentro del municipio y traslada las fabricaciones que hace en su carpintería a los clientes.

La pandemia los dejó en una situación compleja, aunque sin mucha merma, lo que hizo que pudieran seguir trabajando para salir adelante.

Al respecto, José Luis sostuvo que “en Jardín un poco y nada más mermó el trabajo, usualmente nos movemos dentro de la provincia y en ese sentido no bajó la demanda, pudimos trabajar bien el año pasado y comienzo de este año”.

No obstante, destacó que más que la pandemia, lo que sí preocupa al negocio familiar es la suba sin frenos de los combustibles.

Gustavo comentó, en referencia a los aumentos en los precios con respecto a la suba de combustible, que “nos afecta muchísimo porque diariamente estamos cargando combustible y automáticamente tenemos que aumentar los precios”.

“Algunos clientes fijos en la carpintería no tienen drama y pagan igual, pero el común de la gente en Jardín América cuando pide un flete no entienden el precio que se maneja”, expresó el trabajador.

Sobre los precios que manejan, indicaron que “varía según el traslado, por ejemplo una movida con camioneta 500 pesos y una mudanza dentro de Jardín América  1500 pesos. Ahora si se debe ir a otra localidad, 10.000 pesos los 100 kilómetros, dependiendo del peso que hay que llevar”.

Retraso en las cargas

Sobre el posible retraso que está habiendo en las entregas de algunos productos, Oberman explicó que “antes se traía flete para un solo cliente y ahora se trata de traer el camión lleno hasta la capacidad permitida por estas razones”.

“Se prefiere esperar dos o tres, hasta cuatro días hasta coordinar varios clientes, a pesar de que ese tiempo el camión está detenido quizás en una estación de servicio. Pero la verdad es que hoy en día poner un camión en marcha cuesta mucho, entonces hay que tomar las cargas de manera mucho más inteligente”, señaló.

Por estos motivos, determinó que podrían haber retrasos de varios días en las cargas, sobre todo en lo que refiere a paquetería.

“Hay empresas que tienen convenios con dadores de cargas que tienen que cumplir y las negociaciones son de manera individual. Pero muchas empresas de paquetería y demás pueden llegar a demorarse”, explicó.

Y seguidamente, añadió: “Antes se entregaba el paquete en cinco días hábiles y hoy te demora, diez, doce, quince días hábiles, porque hasta que la carga no esté totalmente completa no le conviene salir al camión. No puede ir a pérdida”.

Al mismo tiempo que adujo que algunos transportistas prefieren venir vacíos desde los centros urbanos (como Buenos Aires) y más rápido, antes de venir con un flete que no le rinde y termina arruinando la unidad, teniendo en cuenta que cada viaje cargado significa un gasto de dinero para poner a punto nuevamente la unidad.

En cifras
80%
De las empresas de transporte de Misiones son familiares, la mayoría llevadas adelante por padre e  hijo con sus camiones propios.


La Cgera solicitó control de las subas

La Confederación General Empresaria de la República Argentina (Cgera) solicitó que la actualización en las tarifas de servicios públicos se realice de forma gradual para reducir el impacto en la inflación y en los costos de las empresas.

“Los empresarios pymes reconocemos el esfuerzo del gobierno para congelar las tarifas durante la pandemia, pero necesitamos que la actualización tarifaria sea gradual para las empresas electro y gas dependientes”, manifestó Marcelo Fernández, presidente de Cgera.

En esta línea, Fernández sostuvo que “no queremos que estos aumentos generen mayores costos que sean trasladados a los precios y que esto implique más inflación”. “Esperamos poder dialogar con el gobierno para que el aumento sea lo más gradual posible”, agregó.

Cgera representa a miles de pymes agrupadas en más de 90 Cámaras y Federaciones de todo el país.

Fuente: El Territorio

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